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Los tumores en la cabeza, cuello, piel y tiroides son diferentes tipos de cáncer o crecimiento anormal de tejido que pueden afectar varias áreas de la cabeza y el cuello.
Los tumores de cabeza y cuello son tumores malignos (cancerosos) que se encuentran en áreas como la boca, faringe, laringe, senos paranasales, nasofaringe y glándulas salivares, así como los tumores de la piel y de los ganglios linfáticos del cuello.
Fumar, consumo excesivo de alcohol, exposición a la luz UV, infecciones bucales y el envejecimiento son factores de riesgo.
Un bulto en el cuello, llaga en la boca o garganta que no sana, dolor de garganta persistente, dificultad para tragar y cambio en la voz.
El tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia o una combinación de estos.
Los tumores de piel incluyen diversos tipos de cáncer de piel, como el carcinoma de células basales, el carcinoma de células escamosas y el melanoma.
Cambios en la apariencia de lunares o manchas, úlceras que no cicatrizan, piel que cambia de color o textura.
La cirugía, es decir, la extirpación total del tumor es el tratamiento más importante, y puede ser seguido de radioterapia, quimioterapia o inmunotetapia dependiendo del tipo y etapa del cáncer.
Los tumores de tiroides se manifiestan como un bulto en la parte anterior del cuello, pueden ser benigno como el bocio o malignos como el cáncer de tiroides, este último es más frecuente.
La exposición a radioterapia en la cabeza o el cuello, la historia familiar de cáncer de tiroides y la dieta baja en yodo son factores de riesgo.
Un bulto en el cuello, dificultad para tragar o respirar, dolor en la garganta y cambios en la voz.
El tratamiento principal es quirúrgico y consiste en extirpar la glándula junto con los ganglios linfáticos enfermos si los hubiese, seguido de tratamiento con iodo radioactivo dependiendo de la extensión de la enfermedad.
Si experimentas cualquier síntoma o tienes dudas sobre un posible tumor en la cabeza, cuello, piel o tiroides, es fundamental consultar a un médico para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.